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El año 2020 estuvo plagado de desafíos inesperados. Como colegio, en 2019 redefinimos nuestro Proyecto Educativo, con foco en la innovación para lograr la excelencia educativa. La elección de VESS nos permitió orientar el despliegue de nuestro nuevo PEI, iluminó el camino a seguir y nos facilitó sortear el año de crisis por la pandemia.

Texto e imágenes: María Isabel Jeannot, Rectora del Colegio Instituto Inglés de Rancagua para VessEduJournal

Suzanne Simard estudió los bosques como ecosistemas complejos y descubrió que todos los árboles se ayudan mutuamente. Comparten sus nutrientes para que el bosque sobreviva y ningún árbol muera. Sugirió que la cooperación es tan importante como la competencia para evolucionar. Este año nuestro Colegio, como un bosque, logró sus objetivos en un ecosistema de aprendizaje y se transformó con la ayuda de lo aprendido en nuestro primer año con VESS.

Desde el inicio generamos equipos colaborativos que fueron armados con personas de áreas diversas. Los equipos ampliados permitieron el liderazgo distribuido, empoderando a los docentes y asistentes de la educación en un trabajo conjunto para la toma de decisiones. Surgieron nuevos roles, cargos y liderazgos. En la práctica, permitieron compartir clases online siempre de a dos, elegir qué enseñar y cuándo y cómo evaluarlo. Se crearon comités que analizaron y propusieron mejoras, cambios y planes para el regreso presencial en 2020 y en 2021. También en ámbitos como la evaluación y protocolos, aportaron desde sus miradas para enriquecer el resultado. Las reuniones de equipos permitieron modelar rutinas VESS y usar estas herramientas para analizar, sintetizar, cuestionar prácticas y hacernos preguntas.

Nos propusimos que nadie quedara solo y que todos pudieran aprender. Compartimos aprendizajes, errores y éxitos que fueron reconocidos por pares, jefes y, lo más importante, por nuestros niños y sus familias. Incorporamos las rutinas aprendidas en el sistema online, permitiendo una mayor claridad y profundidad en el trabajo a través de la pantalla. En la evaluación, las rutinas nos proporcionaron evidencias contundentes de aprendizajes significativos, logrados por nuestros niños y jóvenes.

El ámbito socioemocional fue central en nuestro camino durante el año y VESS nuevamente nos aportó con ágiles rutinas que incorporamos a nuestros talleres, conversaciones, reuniones y webinars para todos los miembros de la comunidad. El seguimiento de los alumnos fue diario y nos permitió apoyarlos para que siguieran aprendiendo a pesar de las dificultades.

Nuestro trabajo no fue adaptarnos a una crisis sino transformarnos para el futuro.

Como dice Fullan, usamos el grupo para cambiar el grupo. El ecosistema de trabajo diseñado, junto con el acompañamiento de VESS, nos aportó lo necesario para mantenernos alineados con una visión compartida. Nos esperan grandes desafíos para 2021. Mantener la oportunidad de reflexionar, profundizar en el modelo VESS, seguir aprendiendo unos de otros y avanzar en innovación y evaluación.

Al igual que un bosque, la humanidad y los colegios, al colaborar, evolucionan.

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