“Tu empresa debería ser una fuerza de cambio positivo”. Carta abierta a los empresarios.

Queremos compartir con ustedes la traducción de la carta que escribieron Andrew Kassoy, Bart Houlahan, y Jay Coen Gilbert, Fundadores de B Lab, en la que hacen un llamado a los empresarios a ser un cambio positivo para nuestras sociedades, aludiendo a los valores que han impulsado todo este tiempo a las Empresas B.

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B Lab ha pasado la última década sirviendo a una comunidad de líderes creíbles que están usando los negocios como fuerza de cambio positivo. Queremos vivir en los valores expresados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y nuestros valores de Empresas B, que establecen:

-Debemos ser el cambio que buscamos en el mundo,

-Que todas las empresas deberían ser conducidas como si las personas y el planeta importara,

-Que, a través de sus productos, prácticas y utilidades, las empresas deberían aspirar a no generar daño y beneficiar a todos,

Para lograrlo, es necesario que actuemos con el entendimiento que todos y cada uno somos dependientes unos de otros y responsables por las futuras generaciones. Estos valores establecen un claro camino a seguir. En el ambiente actual de creciente inseguridad, miedo, discursos de odio y violencia, y en la ausencia de confianza en nuestro sistema económico, todos los líderes empresariales tienen una responsabilidad sin precedentes, y la oportunidad de construir una sociedad más inclusiva.

No estamos hablando sobre un partido político en específico, o sobre un grupo de nicho: nuestra comunidad de líderes empresariales, nuestros colaboradores, nuestros clientes y nuestros inversionistas abarcan todo el espectro político. Este es un llamado universal a vivir en nuestros valores, y construir un movimiento global de personas usando los negocios como fuerza de cambio positivo.

En este momento llamamos a todos los líderes empresariales a dos cosas: lo primero, que en este momento caótico se levanten y levanten su voz, juntos y sin temor ante las injusticias, el odio y la violencia que este momento producen ante nuestros ojos. Segundo, que tomen acciones concretas en sus empresas para crear una economía inclusiva, que es equitativa y que crea oportunidades para todos y en el largo plazo.

Defendamos la justicia

Cuando hablamos como una voz colectiva, los líderes empresariales tenemos el poder de detener la injusticia, honrar la dignidad inherente de todas las personas, y de hacer posible que cada una de ellas pueda alcanzar todo su potencial como ser humano, como organización, y como comunidad global.

Nuestra responsabilidad de defender los derechos humanos y libertades civiles no es solamente una imposición como compañía, es una imposición moral.

B Lab rechaza la discriminación, no importa de dónde venga o a quién afecte. Y todas las compañías, que se benefician de nuestra sociedad diversa, tienen la obligación de hacer lo mismo. Debemos estar junto a la sociedad civil y las organizaciones por la  justicia social, luchando en primera línea para proteger a los más vulnerables. Esto significa trabajar contra cualquier poder que pueden dividir y privar de derechos a personas basados en su identidad o circunstancias al nacer.

Que nuestro compromiso no caiga en vano. Esto será difícil. Requerirá que las empresas miren más allá de lo que demanda la regulación. Puede implicar que los líderes empresariales deban confrontarse a leyes injustas, o resistirlas para proteger a trabajadores y comunidades vulnerables. Puede que requiera muchísimo más. Pero siempre valdrá la pena.

Tomemos acciones para construir una economía inclusiva

Como líderes empresariales, también debemos mirar hacia donde somos más poderosos. No es suficiente con llamar a la justicia en este momento particular; nosotros también debemos crear justicia a través de nuestras organizaciones.

Tu empresa es un empleador, un lugar donde personas pasan su día y una fuente de salario que beneficia a familias. Tu negocio tiene el poder de compra que beneficia a comunidades y las causas que te importan. Las actividades de tu empresa y sus productos afectan al medio ambiente. Como empresario tienes una voz influyente en tu comunidad y con tus candidatos elegidos.

Nuestras empresas son herramientas poderosas, que podemos usar para crear una economía más inclusiva, y últimamente, una sociedad más inclusiva. Hacer eso, efectivamente requerirá escuchar a todos aquellos quienes sistemáticamente han sido excluidos y privados de derechos – ya sea por racismo, misoginia, xenofobia, clasismo, capacidad, homo y transfobia, u otra forma institucional e histórica de opresión. Personas que han sido marginadas y explotadas por nuestro sistema económico existen a lo largo de todo el espectro político, en comunidades rurales y urbanas alrededor de todo mundo.

Para restaurar la confianza en las empresas, la comunidad empresarial también debe responder a la necesidad legítima de las personas por un trabajo digno. La comunidad empresarial también debe hacer valer el argumento de que la justicia económica para todos está inextricablemente ligada a la justicia social y ambiental, y depende de ella.

Está claro que el gobierno por sí solo no puede o no resolverá los problemas a los que nos enfrentamos en la actualidad. En su ausencia, la empresa debe jugar un rol protagónico en definir un camino a seguir. Afortunadamente hay empresas alrededor del mundo que han estado probando que las utilidades pueden venir con la persecución de un propósito superior – que podemos construir una economía inclusiva que beneficia a todos.

¿Cómo es una economía inclusiva en acción? En Grand Rapids, Michigan, un fabricante de plásticos, llamado Cascade Engineering recibe personas liberadas de prisión y ofrece beneficios internos que han ayudado a cientos de empleados a abandonar el apoyo social. En Nueva York, una cooperativa de cuidados médicos domiciliarios en el Brox, llamado CHCA, provee atención excepcional a sus pacientes, mientras crea trabajos seguros y participación accionaria a mujeres de color. En el corazón del país Amish, Pennsylvania, The Stroopie Co da empleo a refugiados recién establecidos, y ofrecen clases de inglés para apoyarlos en alcanzar puestos de liderazgo. En Chicago, Method Products PBC da trabajo de alta calidad en trabajos de manufactura, en el suroeste, incluyendo el sector sur de Chicago.

Una economía es un lugar con salarios dignos para todos los trabajadores. Una economía inclusiva es como una sala de juntas y un equipo directivo con las mismas características demográficas que el piso de la fábrica. Una economía inclusiva parece un mundo donde los negocios crean oportunidades a quienes han sido marginalizados, en vez de mantener el status-quo mientras lamentan las limitaciones de las fuerzas del mercado. Estas ideas no requieren regulación gubernamental; pueden realizarse a través del liderazgo y la administración de la comunidad empresarial si decidimos tomar medidas.

Estamos inspirados por el liderazgo de más de 2.000 Empresas B certificadas. Ellos han probado que puede irte bien haciéndolo bien, y ofrecen un camino a seguir. Pero ellos no pueden construir una economía inclusiva solos. Los necesitamos a todos. Te necesitamos.

Una manera de comenzar para cualquier empresa, de manera de hacer pasos medibles y concretos, es construir un negocio más inclusivo. Cada cambio tiene un impacto real en personas reales.

Piensa en lo que te importa. ¿Cómo puede tu empresa contribuir? Si necesitas un punto de partida, considera escogiendo dos o tres de las prácticas que hemos identificado en nuestro Set de Métricas de Economía Inclusiva. Haz un compromiso público para mejorar dos o tres. Hazte responsable, aún (especialmente) si no lo alcanzas. Escucha a tus empleados y consumidores. Haznos saber lo que estás haciendo y qué aprendes en el camino, para que otros puedan seguir tu ejemplo.

Tu empresa tiene el poder de hacer el cambio que quieres ver en el mundo. Si las empresas como la tuya toman acciones para construir una economía más inclusiva, mejoraremos la vida de millones de personas que son impactadas por nuestras empresas como trabajadores, proveedores, consumidores y comunidades locales. Reconstruiremos un sistema económico merecedor de la confianza de las personas. Crearemos una prosperidad compartida y duradera para todos. Cambiaremos nuestra sociedad para bien.