Liceo República de Brasil realiza formación de voluntarios

El proceso de transformación Comunidades de Aprendizaje busca mejorar aprendizajes y convivencia a través del involucramiento de la comunidad a los establecimientos educacionales. Es por esto que la participación de voluntarios es fundamental, y la invitación y formación que se les entrega, también lo es.

A las 18:00 horas estaban citados a la biblioteca del Liceo recientemente inaugurada, pero la mayoría de los asistentes llegó antes. Había representantes de Colombia, Perú, Venezuela y Chile, la mayoría extranjeros. Fueron invitados por distintas personas de la comisión de voluntariado y todos llegaron expectantes con un objetivo compartido: involucrarse en la educación de sus hijos y poder apoyarlos en sus aprendizajes.

Sin duda se trata de apoderados comprometidos, apoderados que todas las escuelas quisieran tener. Pero la buena noticia es que en todas las escuelas están, solo que falta pensar en la invitación que se les hace. Así lo cree Comunidades de Aprendizaje (CdeA), el proceso de transformación social y educativa que en Latinoamérica ya suma a más de 900 escuelas, y en Chile se acerca a las 40. Algunos ya habían sido voluntarios de grupos interactivos -una de las siete Actuaciones Educativas de Éxito que promueve CdeA-, otros participado de comisiones mixtas -en donde se trabaja y se toman decisiones respecto de distintos temas que la comunidad escolar ha decidido priorizar-, otros nunca habían oído hablar de CdeA, pero curiosos, quisieron participar.

Luego de una breve introducción al proyecto, María Eloísa Cerda, curriculista y parte de la comisión de voluntariado del establecimiento, los invitó a participar de manera muy concreta, explicando cómo hacerlo dependiendo de la Actuación Educativa de Éxito que quisieran apoyar. ¿Incluso al interior de la sala de clases?, sí. Los profesores que adhieren al proyecto, abren sus puertas, y todos quienes quieran participar como voluntarios, lo pueden hacer. De manera planificada y con un rol claro, por supuesto.

Una apoderada colombiana, casada con un chileno, ambos presentes en la capacitación, compartieron su experiencia como voluntarios. Una mamá peruana cuenta que su hija de 3ero medio está pasando una situación difícil y que quiere intentar apoyarla desde CdeA. Una estudiante también de 3ero medio, señala que ella es voluntaria en los cursos de los más chicos, porque confía en que a través de los Grupos Interactivos, se puede aprender de una manera distinta y se puede evitar el bullying. Una mamá de 2do básico, que también ha sido voluntaria, invitó a su marido para que entendiera qué estaba haciendo ella en el Liceo y de qué forma concreta estaba participando. “Con esto, todos ganamos. Cuando yo vengo, mi hijo es feliz, y yo también soy más feliz”, señala.

Todas esas conversaciones surgen de una Tertulia Dialógica, otra de las Actuaciones Educativas de Éxito que promueve el proyecto, en donde a través de la lectura de un texto, se hace una interpretación intersubjetiva. Cada persona comenta lo que más llamó su atención y desde la experiencia e historia personal, se le da un sentido. Ya son las 20:00 horas, termina la tertulia, y los asistentes comparten un café y un sándwich jamón queso. También un rico queque casero. Todos, sin excepción, se acercan a los distintos miembros del equipo directivo que han participado, incluida la directora del establecimiento, para solicitar que los sigan invitando, que quieren participar, que les parece muy bueno esto que se está promoviendo desde el Liceo. Mientras se despiden, señalan “nos están dando una oportunidad, y tenemos que tomarla”.