El lunes 29 de abril se realizó la capacitación de reciclaje a cargo de miembros del comité interno de Ficus, instancia en la que se abordaron conceptos básicos sobre tipos de residuos, reciclaje y economía circular, en el marco del Acuerdo de Producción Limpia (APL), adscrito por la gestora de proyectos en septiembre de 2018 y que contempla una estrategia productiva y ambiental preocupada por el entorno, la comunidad y el desarrollo sustentable.

Por Juan Pablo Muñoz Nenen

Dependiente de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), el APL propone a las organizaciones público-privadas ser responsable medioambientalmente, lo que significa una oportunidad para mejorar la competitividad de empresas e instituciones. Se trata de una estrategia aplicada a procesos, productos y a la organización del trabajo, cuyos beneficios se ven reflejados en un aumento de la eficiencia energética, una menor generación de residuos sólidos y líquidos, una mayor valoración de los desechos y seguridad laboral.

Para el año 2020, en Chile la implementación del Acuerdo de Producción Limpia tiene como meta contribuir a la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), instancia validada internacionalmente por la ONU, al ser denominada la primera Acción de Mitigación nacionalmente apropiada, poniendo en valor la estrategia de fomento de ecoeficiencia y sustentabilidad implementada por el Consejo Nacional de Producción Limpia (CPL).

FOCUS

En el marco del APL firmado por Focus en septiembre de 2018, la capacitación del comité del medioambiente Ficus se realiza hace ya cuatro años, y en esta versión entregó a los colaboradores de la gestora de proyectos un marco cuantitativo del estado actual de la organización en manejo de residuos y definiciones en materia de reciclaje.

Al respecto, Patricio Ruedi, investigador del área de Estudios y Sostenibilidad, y miembro de Ficus, mencionó que actualmente en Focus se generan aproximadamente: 1.392 kilogramos de residuos sólidos al año, de los cuales 432 kg van al vertedero y el 69% de ellos son reciclados o compostados. Respecto al tratamiento, el investigador agregó que el 31% de los residuos van al relleno sanitario, un 45% al reciclaje y un 24% al compostaje (fuente: Estudio realizado por la consultora Regenerativa para Focus).

En paralelo, durante la capacitación se entregaron definiciones en materia de reciclaje, entre los que destacaron la diferenciación entre basura y residuos sólidos. El primero corresponde a dos o más desechos que revueltos entre sí pueden provocar mal olor, enfermedad o contaminación, no poseen valor económico ni son reutilizables; respecto al segundo concepto, se define como cualquier residuo sólido o semisólido del cual nos deshacemos pero que tiene un potencial aprovechamiento como material reutilizable o reciclable. Adicionalmente se profundizó sobre la categorización de los residuos según degradación, orgánico o inorgánico, y según su origen: Domiciliarios, municipales, industriales, hospitalarios, silvoagropecuarios, mineros y de la construcción.

Finalmente, se invitó a los presentes a desarrollar hábitos de consumo responsable, una alternativa presentadas por el comité Ficus para la reducción interna de los residuos, cuyas acciones contemplan, la eliminación paulatina de la compra de productos o insumos que no sean reciclables o estén fabricados con materiales tóxicos para la salud y el medioambiente, la reducción de productos con exceso de empaque y que sean reciclables o reutilizables; la reutilización creativa, a través de la búsqueda de nuevos usos, la reparación de equipos o utensilios que se hayan deteriorado, con el fin de aprovecharlos al máximo, y finalmente, el reciclaje de los residuos, mediante la transformación de desechos en materia prima para la elaboración de un nuevo o el mismo producto.

Para conocer más de esta iniciativa de producción limpia para tu organización, te invitamos a revisar el siguiente enlace www.produccionlimpia.cl/

El Manifiesto Ficus, contempla cinco compromisos Ficus dentro y fuera de la oficina y que van desde la capacitación constante respecto a las mejores prácticas internas y externas para vivir y trabajar en equilibrio con el medio ambiente, hacer buen uso de los materiales, equipos y servicios básicos, fomentar la práctica de los miembros en torno al reutilizar, reducción y reciclar sus residuos.